sábado, 26 de octubre de 2013

Tal vez.

Tal vez eres como el silencio, que deja huella y un espacio en el recuerdo cuando apareces y te quedas. Y cuando te marchas. Tal vez seas como la vida en sí, bonita y difícil pero sin dejar de tener esa esencia que lo demás no tiene. Tal vez tus pestañas son como las olas del mar en constante movimiento. Y en cada parpadeo, un momento en el que desapareces para volver a irradiar con el brillo de tu mirada. ¿Y cuándo sonríes? Eso sí que no es comparable a nada. Tal vez eres como la gota que colma el vaso, pero del que lleva felicidad. Tal vez tú eres la pieza clave de mi rompecabezas o la de mi corazón roto. La solución de mis días poco a poco. El que posee la contraseña de mis sonrisas sinceras y de mi amor bien guardado. Dicen que tiembla el mundo cuando estás triste, o al menos el mío. Tal vez yo sea tu 'risa' de tu 'son'. Tu 'ven aquí' de tu 'en fin'. Tal vez yo complete mis preguntas con tus porqués o tú completes tus porqués con mis preguntas. Ya no sé diferenciar los días nublados desde que te vi allí apoyado. Las canciones me hablan por ti. Y de ti. Por favor, no me mires demasiado a los ojos o descubrirás poesías robadas y canciones denamorados. Pero mírame. Y cuando te diga que no hagas algo, hazlo. Y cuando te diga que lo hagas, también. Prometo hacerte sentir bien contigo mismo. Y demostrarte que vales más que las miradas sin querer y las sonrisas involuntarias. Nos sobrará el tiempo con nuestras locuras y nuestros sarcasmos de tres al cuarto. Dejaré que mexpliques cualquier cosa por tan sólo el mero hecho descuchar tu voz y contemplar como texpresas. ¿Qué locura, no crees? Mejor dejemos que todo pase, como las nubes en el cielo arrastradas por el viento. Tardé en darme cuenta queres todo lo que quiero. Y no pienso quedarme atrás y verte, sin más. Quiero ese más. Y te quiero sin querer y a la vez queriendo. Retomemos las palabras que surjan en cualquier momento. Dejémonos a medias para tener siempre algo por lo que continuar. Hasta que tengamos siempre un porqué continuar. Los dos. Y que las noches de viernes sean a tu lado viendo películas en tu regazo. O paseando por ahí cogidos de la mano. Hablando de todo y de nada. Pero perdóname, en serio, si me pierdo en tu mirada. Porque tal vez eres como el silencio, que vas dejando huella y un espacio en mi corazón para cuando aparezcas y te quedes

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