sábado, 5 de octubre de 2013

¿Real o ficción?

Contigo me siento viva y conmigo misma me siento menos. Palabras entrelazadas a los hoyuelos de tu sonrisa. Bondad en cada una de tus mágicas miradas que me hipnotizan. Deseos secretos y conversaciones precisas. Y como me gusta bromear sobre tus pestañas y decirte que algún día serán mías. Que te robaría besos a escondidas y a la luz del sol del mediodía. Que te retaría a una carrera, a ver quien llega antes recorriendo nuestro cuerpo a base de caricias. Que tus dedos bailen en mis escasas curvas y que los míos se pierdan en tu cabello. Saberme cada una de tus manías y que aún así me sorprendas cada maldito día. Nuestros piques que acaban en risas que acaban en caricias. Nuestros abrazos que acaban en besos que acaban en sonrisas. Fue tan difícil encontrarte y tan fácil quererte. Por los besos en el cuello y el olor de tu camisa. Por los 'preciosa' y por los 'idiota'. Que perderme ya no me asusta si se trata de perderme en tu piel. Por la manía de apartarme el pelo para un lado y tu manía de besarme la nuca cuando lo hago.  Por los guiños de tu ojo derecho que me hacen temblar de arriba a abajo y por las miradas cómplices que consiguen algo similar. Por las noches que no terminan, a tu lado. Con tus susurros. Y tus abrazos.

Contigo sueño y conmigo misma me desespero. Palabras entrelazadas a mis lágrimas casi invisibles. Sueños en cada uno de mis pensamientos que me utilizan. Deseos secretos y conversaciones inexistentes. Y como me gustaría bromear sobre tus pestañas y desgastarte con la mirada. Que te robaría si te tuviera. Que te retaría a carreras sobre nuestro cuerpo a base de caricias pero creo que rechazarías las ofertas. Que tus dedos no querrían bailar en un cuerpo como el mío y mis dedos se morirían por poder perderme en tu cabello. Porque sería feliz sabiéndome cada una de tus manías y más aún si me sorprendieras cada maldito día. Que nuestros piques acaban en risas y acaban en eso. Que nuestros abrazos acaban en nada y acaban en nada más que eso. No estoy segura de haberte encontrado y te quiero ya por adelantado. Por los besos en el cuello y el olor de tu camisa. Por los 'preciosa' inexistentes y los 'idiota' que te diría. Que perderme me asusta si se trata de pensar en que no te tengo. Por la manía de apartarme el pelo para un lado y la manía del viento de recordarme que ahí no se encuentran tus labios. Por los guiños de tu ojo derecho que me harían temblar de arriba a abajo y por tus miradas cómplices que también conseguirían algo similar. Por las noches escribiendo que no terminan, enfrente de un teclado. Con el silencio. Y mis palabras.

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