lunes, 14 de diciembre de 2015

Por fin el título del blog tiene sentido.

No me gustas pero me gusta todo lo que tenga que ver contigo, todo lo que tenga que ser contigo y todo lo que tenga que ver desde tus ojos hasta los míos. 

No me gustas pero me gustan todos tus tipos de miradas, porque sin estudiarlas me las sé de memoria y mejor que otra cosa:

Tu mirada de...
- Te hablo y te miro y me gusta que me entiendas así de bien
- Te escucho, de verdad y te miro a los ojos como nadie lo ha hecho
- Nos entendemos sin decir nada y la gente no se da cuenta
- Te miro porque me apetece y me descubres pero quiero seguir mirándote
- Eres la que mejor me entiende en este lugar por eso quiero que me des seguridad
- Me da igual que te estés dando cuenta de que me gusta mirarte de cerca
- Bromeo contigo con picardía y luego me avergüenzo entre risas
- Me siento a gusto contigo porque puedo ser yo mismo
- Me encanta cómo te molestas porque me acabo de meter contigo
- Quiero seguir riendo contigo, así que te miro y voy a seguir recordándolo
- Alucino contigo porque siempre me sorprendes y no sé cómo reaccionar
- Te miro porque sé que me vas a mirar ahora porque los dos pensamos lo mismo y lo sabemos
- Estoy riéndome por dentro y espero encontrar en tu mirada que tú también conmigo

Y aunque cada día hay más, como las señales que me llevan a pensar en ti y a sentir estas cosquillas internas, mi favorita es la primera que tuvimos y las que le siguen, esas que existían sin existir un nosotros. Tú no conocías a nadie y yo ya te miraba con ganas de hacerlo. Y míranos, ahora. Míranos.

Pero no me gustas,
te necesito.

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