Vamos a jugar a un juego.
Cuenta hasta diez
y escondete entre mis sábanas.
A partir de ahí
tenemos dos opciones:
O bien te encuentro
o bien dejo que te pierdas
para que vayas dejando
tu olor en mi cama.
Bromeaba,
perder diez segundos sin ti
es un error de cálculo.
Y es que el tiempo no se para
ante nadie,
aunque nos regale
esa ligera sensación
cuando miramos el mundo,
tumbados.
Vamos a jugar a un juego.
No cuentes,
no te escondas,
no te pierdas.
El propósito es quedarse,
el premio soy yo.
Estas son mis reglas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario