martes, 24 de noviembre de 2015

Dolor de ciudad.

Cada mañana me sorprendes
invitándome a desayunar
un poco de aquel entonces
que no se quiere marchar

¿Qué es eso de encontrarte
en sitios que ya no estás?
En los restos de aquellos días,
que quieren quedarse un poco más

Quiero que te vayas de aquí
porque te fuiste de verdad
y no es justo que te quedes
en cada calle que pisaste,
en aquellos parques,
en mi camino 
de vuelta a casa,
apropiándote de mi ciudad

¿Porque no te sucede a ti?
Estos fantasmas tuyos,
estas sombras invisibles,
tu presencia y tú,
en definitiva,
deberíais sentir de vuelta
todas mis cicatrices,
toda nuestra guerra.

Que te gritaría a la cara,
si pudiera,
por todo este daño
pero prefiero
regalarte mi silencio,
bien envuelto y con cuidado,
que lleve dentro una tarjeta
y que cuando lo abras,
te diga:
espero que te duela.

¿Qué es eso de encontrarte
en sitios que ya no estás?
Que si no estás,
no vuelvas más,
que te lleves todo
y me dejes en paz.

Ojalá hubiera sido yo la que se apropió de tu ciudad...

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